Erase una vez un niño de unos 16 años de mediana estatura, moreno y ojos verdes. Él era muy tímido e inocente. Su padre murió en sus brazos después de un accidente de moto y no le dio tiempo a decirle a su hijo lo que le quería decir. Entonces su hijo después del entierro y todo decidió jugar a la Ouija para descubrir lo que le quiso decir su padre. Aquella noche fue muy extraña ya que el niño quiso jugar solo, en cuanto empezó a recitar aquellas palabras, se escuchaban como unos suspiros a lo lejos. Al rato el niño le hablaba y se apagaron las velas negras que había colocado para invocar. Para el mayor susto del niño se rompió una ventana a sus espaldas. El niño no aguanto más su miedo y dejó todo tirado en aquella casa abandonada y se fue corriendo lo más rápido que podía hacia su casa. Desde aquel día que ni se lo nombró a su familia aunque él se notaba extraño. Al pasar al menos 2 meses notaba que cuando estaba a oscuras algo le acompañaba, una noche lo vio, era una especie de sombra vestida con una capucha negra y se le veían unos brillantes ojos rojos dentro de la capucha. Desde que vio a aquel ser decidió que la mejor forma de contactar con su padre y deshacerse de aquel ser que le perseguía sería la muerte, subió a la azotea de su edificio y se tiró. Vio a su padre por el camino y le gritaba que no lo hiciese pero ya era tarde y llegó al suelo. Llegó el fin de su vida.lunes, 21 de enero de 2013
Nunca dejes nada sin terminar.
Erase una vez un niño de unos 16 años de mediana estatura, moreno y ojos verdes. Él era muy tímido e inocente. Su padre murió en sus brazos después de un accidente de moto y no le dio tiempo a decirle a su hijo lo que le quería decir. Entonces su hijo después del entierro y todo decidió jugar a la Ouija para descubrir lo que le quiso decir su padre. Aquella noche fue muy extraña ya que el niño quiso jugar solo, en cuanto empezó a recitar aquellas palabras, se escuchaban como unos suspiros a lo lejos. Al rato el niño le hablaba y se apagaron las velas negras que había colocado para invocar. Para el mayor susto del niño se rompió una ventana a sus espaldas. El niño no aguanto más su miedo y dejó todo tirado en aquella casa abandonada y se fue corriendo lo más rápido que podía hacia su casa. Desde aquel día que ni se lo nombró a su familia aunque él se notaba extraño. Al pasar al menos 2 meses notaba que cuando estaba a oscuras algo le acompañaba, una noche lo vio, era una especie de sombra vestida con una capucha negra y se le veían unos brillantes ojos rojos dentro de la capucha. Desde que vio a aquel ser decidió que la mejor forma de contactar con su padre y deshacerse de aquel ser que le perseguía sería la muerte, subió a la azotea de su edificio y se tiró. Vio a su padre por el camino y le gritaba que no lo hiciese pero ya era tarde y llegó al suelo. Llegó el fin de su vida.
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