Lugar: Colorado, USA.
Historia: La emoción de un viaje no tiene porque quedarse de puertas para fuera de nuestro lugar de reposo. El hotel Stanley, situado en las montañas rocosas de Colorado, es un buen ejemplo de ello. Y es que podría decirse que este no es un hotel apto para todos los públicos, pues se ha ganado la fama de ser una especie de hotel encantado donde cada
noche el miedo será el mayor protagonista, y la incertidumbre nuestra más fiel compañera. Si algo ha dado popularidad a este singular hotel es, sin duda, que en él fue inspirada y escrita gran parte de la obra de Stephen King "El Resplandor", más concretamente en la habitación 217 donde se hospedara el célebre escritor. Y aunque más tarde la película que protagonizara Jack Nicholson, basada en susodicha novela, no fuera filmada en el hotel Stanley, si que fue rodada una mini serie de ABC sobre el libro, estrenada en el año 1997. El hotel, además, aparece como protagonista de excepción en otras películas como Hotel Danbury Hotel o el largometraje Tonto y Retonto. En cuanto a ubicación geográfica se refiere, el hotel se encuentra situado a 96km al noroeste de Denver, a casi 2300 pies de altura sobre el mar, y más concretamente en los aledaños del pueblo de montaña de Estes Park. Stanley Hotel, data del año 1909, y aun a día de hoy cientos de visitantes se hospedan en él, con el objeto de descubrir a los supuestos fantasmas que merodean sus pasillos. Ya que la temática fantasmal es el mayor reclamo de este hotel de montaña, que se encuentra calificado en EEUU como uno de los más "encantados" (y es que, valga la redundancia, es aquí donde radica gran parte de su encanto), el personal que en el trabaja, organiza "Tours Fantasmales", de aproximadamente una hora y media de duración, donde por 10$ llevan a cabo una ruta relacionada con la conexión que ha mantenido el hotel con la industria de Hollywood, y con los supuestos encuentros espectrales que en él han tenido lugar. Y, por último, un consejo para los viajeros más temerarios, amigos de las emociones fuertes. Si de verdad desean sentir al miedo flanqueando cada poro de la piel, no duden en pedir la habitación 408 desde donde, según cuentan, se pueden escuchar voces de niños jugando, ver objetos que parecen atravesar la habitación de uno a otro lado, grifos que se abren solos...y cómo no, oír las tenebrosas melodías, que al piano sorprenden a media noche, tocadas a cargo de los antiguos dueños del establecimiento, los cuales, dicen, se dejan ver algunas madrugadas por el viejo salón de billar. Confort y sensaciones fuertes en el hotel Stanley.

Alojamiento y desayuno en un hotel maldito: Fantasmas, asesinatos, psicópatas y niñas en triciclo sonriendo mientras se alejan por pasillos alfombrados e interminables. Y que gustito tiene que dar, para los amantes del buen cine de terror, pasar una noche en la habitación en la que Stephen King escribió buena parte de "El resplandor", inspirado en las propias vivencias que experimentó en dicho hotel. Quizás, a altas horas de la madrugada, si los extraños ruidos y crujidos del viejo hotel no nos dejan dormir, nos apetezca bajar a tomar una copa al bar, donde el camarero, silencioso y siempre enfrascado en el secado de las copas de cocktail, nos explique el porqué hemos escuchado las voces de un niño que llamaba a su niñera al final de un pasillo y al llegar allí no había absolutamente nadie, o porqué, mientras bajábamos por las escaleras en dirección al bar, nos pareció escuchar una vieja melodía tocada al piano junto al murmullo típico de la gente en un bar y, al llegar allí, tan solo estaba él, con su trapo en la mano y su rostro blanquecino...Según se cuenta, aunque las fuentes tienen el mismo origen espectral que los aparecidos en el hotel, el escritor tuvo una serie de experiencias paranormales mientras se alojaba en la segunda planta de este hotel, más o menos las mismas que he contado más arriba, voces de niños, soniquetes de piano...y parece ser que le entró la inspiración para escribir la famosa "The shining", que en 1980 llevaría al cine Stanley Kubric, y que desde entonces ha mantenido a este hotel en el top five de lugares encantados de Estados Unidos, con el sobrenombre de "El hotel maldito". Curiosamente, en el Stanley, aparte de un par de películas de escaso éxito, tan solo se rodó una pequeña mini serie para televisión basada en el libro de King, pero la película, con ese magnífico Jack Nicholson hacha en mano, que lo hizo tan famoso no fue rodada aquí, si no en el Hotel Timberline de Oregón. Un pequeño lío ya que estamos en el Hotel Stanley, famoso por la película y que en ella se llamaba Hotel Overlook, que a su vez está rodada en el Hotel Timberline...en fin. Hotel Timberline es donde se rodó realmente El replandor. En la habitación 418 se obtienen la mayoría de informes de actividad inquietante. El equipo de limpieza asegura haber oído risas y llantos de niños, incluso notar como alguien se sentaba en la cama sin haber estado nadie allí, algunos huéspedes que se alojaron en las habitaciones contiguas se han quejado de ruidos provocados por niños, infantes que juegan en el pasillo, correteando por él a altas horas de la madrugada. En la historia del hotel Stanley se descubren finalmente, tras estos sucesos inexplicables, algunos reportes sobre asesinatos

en el lugar que no fueron resueltos, hechos que no estuvieron bien documentados en la época en la que sucedieron, y que evidentemente, en su tiempo, el personal del hotel se negó a sacar a la luz, temiendo perder clientela y prestigio. ¿Realidad o leyenda? Quien sabe, pero si van a pasar allí sus vacaciones cuídense de no acabar como ellos...