viernes, 23 de noviembre de 2012

El Jocker.

Una vez existió un payaso que se escondió en un túnel del terror en un parque de atracciones. Se cuenta que cada niño que entraba en aquel túnel no volvía a salir, excepto uno. Era una niña de 15 años que la retaron a que entrase aun sabiendo la historia. Una noche sus amigos la esperaban fuera mientras ella entró, el túnel no le daba ningún miedo aunque ella estaba nerviosa esperando el momento de que se encontrase al payaso. Avanzaba por aquel túnel lenta y nerviosamente, iba iluminada por unas luces de neón las cuales no daban mucha visión. De repente escuchó unos llantos al final del tenebroso pasillo, corrió hacia ellos pensando que sería algún niño encerrado. Cuando llegó allí no había nada más que un radio caset emitiendo los llantos. Ella lo apagó y continuó caminando por el pasillo. Siguió avanzando y de repente alguien le posó una mano en el hombro y ella se estremeció, miró y vio a un niño asustado diciéndole que le sacase de allí que eso era el infierno y la abrazó. Ella pasando ya de averiguar la historia ya iba con otro objetivo, sacar a aquel pobre niño con el rostro triste y asustadizo. Se llamaba Edgar y tenía su misma edad que él también entrara con el mismo objetivo que ella y no volvió a encontrar la salida. Avanzaban los dos de la mano por aquel cada vez más oscuro y eterno pasillo...De repente se encontraron a aquel ser feo y cruel con dos cuchillos de carnicero entre sus manos, ellos empezaron a correr y el payaso lanzó un cuchillo hacia ellos y uno se le clavó a el en una pierna y calló al suelo en ese momento ella encontró una salida y rápidamente antes de que el payaso les alcanzase, la chica como pudo agarrando a Edgar salieron por la puerta. Ella le acompañó al hospital para que le curasen y traumatizados decidieron no volver JAMÁS por ese parque de atracciones.  A los pocos días Edgar desde el hospital vio en las noticias que esa atracción había sido incendiada intencionadamente con ese ser maligno dentro, llamó a la chica por teléfono y ella le desveló que destruyó a aquel ser que no volvería nunca más a matar.

lunes, 29 de octubre de 2012

Halloween.

Ya todos sabemos que se acerca halloween, una gran noche tenebrosa para pasar con los amigos contando historias de miedo delante de una hoguera o en un cementerio. Espero que veáis las nuevas historias que subiré en estos días dedicadas al halloween. Un saludo.

lunes, 24 de septiembre de 2012

La chica de la curva.



Lo que voy a contar no es un relato como otro cualquiera, esto es una leyenda urbana. Sucedió una noche que tres jóvenes iban de copas en coche por la sierra madrileña, cuando se dirigían de un pueblo a otro por una carretera comarcal, el joven que iba de copiloto comentó: -Ten cuidado que a unos pocos kilómetros esta la curva de la muerte, y el que iba sentado atrás dijo: -Vaya  tontería. A lo que
preguntó el que conducía: -¿qué fue lo que paso? a lo que dijo el copiloto: -Cuentan que una pareja de novios que estaban a punto de casarse, estaban dando un paseo en coche, iban a cenar justo al pueblo donde vamos nosotros y en esa curva se les cruzo un lobo y el novio intento esquivarlo pero perdió el control y se estrellaron despeñándose por un barranco. Los dos murieron, pero el cuerpo de él nunca apareció pero se supone que murió eso fue al menos lo que dijo la Guardia Civil después de una semana de búsqueda. Apareció en el fondo de un barranco el cuerpo de la chica y el coche destrozado pero el cuerpo del novio nunca apareció y dicen que ella se aparece un poco antes de la curva haciendo dedo para que pare un coche, se monta y cuando llega el coche a la curva la chica desaparece del asiento del coche donde se sienta, sin ninguna explicación. Dicen que es su fantasma, que todavía sigue buscando a su novio después de tanto tiempo.
-También dicen que aun sigue buscándolo, repitió el que iba sentado atrás. -Eso es una tontería yo he pasado muchas veces por ahí y nunca la he visto, yo no me lo creo sigo diciendo que es una mentira que se ha inventado alguien que no tenía otra cosa que hacer. El que iba de copiloto dijo: -Pues yo si me lo creo porque lo cuenta mucha gente, y dijo el conductor: -estaría bien que nos la encontrásemos para saber si es verdad o no, pues yo también lo creo yo nunca la había oído pero a mi esas historias me gustan mucho.
Los jóvenes continuaron su camino sin novedad, olvidándose del tema y cuando menos lo esperaban se encontraron a una chica haciendo dedo y dijo el que iba atrás: -para, para, que ha esta me la ligo yo. El conductor paró y la chica se montó sin preguntar nada junto al que iba detrás que empezó a hablar con ella. Pero ella no contestaba solo llevaba la mirada fija en la carretera sin decir palabra y el que iba atrás seguía intentando ligar con ella a lo que ella no contestaba, pero de repente se puso muy nerviosa y comenzó a gritar: ¡el lobo, el lobo, el lobo, cuidado con la curva! y de repente se calló y el copiloto miro para atrás y la chica ya no estaba, y dijo el conductor: ¿y la chica? y dijo el copiloto: ¡ha desaparecido! debía ser la famosa chica de la curva, ¿ves como era verdad lo de la chica? dijo al que iba sentado atrás, y cuando volvió la cabeza vio que tampoco estaba su amigo, y dijo: ¡para, para, que Pedro también ha desaparecido! el conductor paró, se bajaron los dos del coche para buscarlo, empezaron a gritar, Pedro, Pedro, Pedro, pero Pedro no contestó. Estuvieron buscando por toda la zona de la curva y no encontraron nada ni a su amigo ni a la chica. -Tío, pues es verdad lo de la chica, pero ¿por qué Pedro también ha desaparecido?. -Pues eso si que no lo sé,  no tengo ni idea de lo que ha podido pasar, continuaron buscando un buen rato cada vez más nerviosos pero nada y dijo el copiloto: ¿qué vamos a hacer ahora? a lo que dijo el conductor: -cálmate, por favor que poniéndonos nerviosos no vamos a solucionar nada, vámonos que aquí no aparece nadie, vamos al pueblo y damos parte a la Guardia Civil y ellos sabrán lo que hay que hacer. Y eso hicieron nada más llegar al pueblo fueron al cuartel de la Guardia Civil les atendió un joven agente al cual le estuvieron explicando nerviosamente lo que les había pasado y el agente escribía en el ordenador con cara de incredulidad que cosa más curiosa dijo el agente, la primera noticia que tengo sobre esa curva, nunca había oído nada similar. Siguieron contándole lo que les había pasado y cuando el agente termino de escribir: -¿ya han terminado? a lo que los jóvenes contestaron: si señor eso es todo. El agente sonriendo entre dientes preguntó: -¿ustedes han bebido? -No señor, si veníamos a este pueblo para dar una vuelta y tomarnos algo cuando nos ha sucedido esto. -Bueno pues ya queda reflejada su denuncia yo daré notificación al comandante de puesto y el comenzará la investigación ya les llamaremos con lo que sea, -Muchas gracias dijeron los jóvenes y salieron del cuartel. El conductor dijo al amigo: -vamos a tomar algo haber si se me pasan un poco los nervios, a lo que el amigo dijo: -vale. Entraron en un bar cercano al cuartel, pero ya en la plaza del pueblo, estaban tomando algo tranquilamente y comentando entre los dos lo que les había pasado y un señor mayor se les acerco, y dijo: -perdonad que os moleste pero creo que ha vuelto a pasar... -¿El qué? preguntaron los jóvenes, -si dijo el señor mayor, la chica de la curva -¿y cómo sabe usted eso?
-porque esa chica era mi nieta estaba a punto de casarse y mira lo que paso venían a cenar a mi casa, pero todavía estamos esperando que llegue mi mujer, que murió con el disgusto que en paz descanse. La queríamos muchísimo y a su novio también pero mira llegó su hora y la muerte no perdona cuando te quiere viene a buscarte y no pregunta los planes que tienes, te lleva y punto, una noche se me apareció mi nieta cuando dormía y me pregunto si había visto a Luis que era su novio que nunca apareció su cadáver, si había venido a verme, pero le tuve que decir que no, les esperábamos a los dos y nunca llegaron, y me dijo que no pararía hasta encontrarlo, por eso se mete en todos los coches para ver si lo ve porque me dijo que donde ella donde y los muertos no está pues haber donde esta, pero dijo el conductor: -sí, pero porque ha desaparecido también nuestro amigo y dijo el señor: -por incrédulo seguro que no se lo creía, o dijo que era mentira o una tontería o cualquier cosa así, -si algo así dijo, cuando conté yo la historia en el coche dijo que era una tontería... -pues cuidado, dijo el señor -que no es el primero que le pasa, por no creerse esa leyenda urbana ya tiene habido muchas desapariciones de ese tipo hasta los conductores de los coches y luego aparece el coche solo estrellado en la curva, ella es muy vengativa y existe a sí que cuidado con ella y con la gente que no crea que se los lleva y no vuelven a aparecer, los jóvenes terminaron su consumición se despidieron del señor y salieron del bar preocupados por lo que les conto el señor, cogieron el coche y se volvieron a sus casas con la experiencia de que la chica de la curva de la muerte existía.
A sí que ya sabéis cuidado con lo que decís de las leyendas urbanas cuando os las cuenten sean o no ciertas, tienes que creer que en muchos pueblos existen curvas de la muerte y muchas leyendas urbanas que están sin confirmar pues tened cuidado no os vaya a pasar lo que a Pedro y a más personas...

La acampada.

Este relato ocurrió en un fin de semana que un grupo de amigos fueron de excursión al monte para hacer acampada. Durante el fin de semana, cuando encontraron un claro en el bosque se dispusieron a acampar, cuando tenían el campamento preparado hicieron fuego y se dispusieron a preparar la cena. En el silencio de la noche unos ruidos extraños perturbaron la calma, cuando fueron a mirar haber lo que pasaba descubrieron que habían unos extraños seres de distintos colores y tamaños, unos seres muy raros que se aproximaban a su campamento que no se sabía con que intenciones se acercaban. Emitiendo unos extraños sonidos con la boca, los excursionistas optaron por salir huyendo en dirección a los coches que habían dejado unos cinco kilómetros más abajo del campamento y los seres seguían detrás de ellos persiguiéndolos cada vez en mayor número y los excursionistas no sabían qué tipo de seres eran, si eran alienígenas o criaturas del bosque pero uno de ellos dijo: -Pero si esta zona del bosque es segura, por aquí no suele haber animales ni nada, por eso nos dejan hacer fuego. Lo mismo son alienígenas que se han estrellado por aquí con su nave pero no hemos visto ninguna explosión ni hemos escuchado nada extraño ni tan siquiera en la radio. Pero bueno ellos seguían corriendo hacia los coches y uno de los excursionistas dijo: -¿Pero dónde están los coches?. -Todavía están más abajo. -Pues si que hemos andado hasta el campamento, pues más o menos unos cinco kilómetros. Los seres no paraban de seguirles y cada vez venían más y más. Cuando por fin alcanzaron los coches se dieron cuenta de que se habían dejado las llaves en el campamento y no pudieron huir en ellos y uno dijo: ¿Que hacemos ahora? A lo que contesto otro: -Seguir corriendo, que los seres nos están alcanzando. Siguieron corriendo a través del bosque sin saber en qué dirección iban pero seguían escapando de los seres. Después de haber corrido unos quince kilómetros llegaron a un acantilado del cual ya no tenían escapatoria y a los pocos minutos se vieron rodeados de una multitud de seres y cuando se creían que les iban a atacar, el que parecía el líder se aproximo a ellos, se quito la careta y dijo:
-¿Vosotros no os disfrazáis para halloween?. A lo que dijo uno de los excursionistas: -¡Ah! ¿pero es que venís disfrazados?. -Pues claro estamos de halloween. -Pues vaya susto nos habéis dado.  

viernes, 14 de septiembre de 2012

Las luces.

Esta historia me la contó una chica de 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades. Eso sí, tenía visitantes misteriosos. Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que le hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos". La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama. Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron. La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?.  Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y empapaban contra las paredes...Gritó, y su marido se cortó con la gillete. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe. La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque ¿en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reír?. No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores. Durante años jamás contó la historia, cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija, quién me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar. No es para menos. Su hija también lloro al contármelo.

martes, 15 de mayo de 2012

Adolf Hitler.


La Primera Guerra Mundial había dejado una Alemania derrotada política y económicamente, en un frustrado proceso por implantar la democracia liberal que reemplazara anteriores monarquías. Ello, unido al arraigo de su tradición militar y del nacionalismo romántico según el cual el Estado era la encarnación del espíritu del pueblo, así como ciertos hábitos autoritarios de la sociedad alemana, constituía un excelente caldo de cultivo para cualquier nacionalsocialismo, tan en boga en la época.
Adolf Hitler añadió con maestría el elemento del racismo para formar la mezcla explosiva y paranoica que galvanizaría a toda una nación. Consiguió el apoyo de un ejército herido en su honor; de los industriales enfrentados a los sindicatos y al temor de la ideología marxista; de una frustrada clase media y del proletariado «víctima de los sindicatos y de los partidos políticos». Supo concitar en todos el odio a los judíos, como elemento cohesionador, y proponerles la superioridad de la raza aria como única válida para dominar el mundo.
Su obra Mein Kampf (Mi lucha) se convirtió en evangelio de masas, sin ser tratado de política, y en libro santo de la vida e ideas del jefe supremo, sin ser ninguna confesión del autor, a pesar del título. Según lo expuesto en él, la raza aria es superior por naturaleza; el Estado es la unidad de «sangre y suelo»; el Fürher es la encarnación del Estado y por tanto del pueblo... Nada nuevo. Pero sí el arma más eficaz para la más cruel derrota del pueblo que la utilizó, el mayor genocidio de la historia y la destrucción de Europa.
Lazos de sangre:La búsqueda de unos antecedentes familiares que pudieran justificar el desequilibrio de Hitler indujo a la construcción de diversas historias acerca de sus orígenes. La oscuridad de los pocos datos reales y la escasa fiabilidad de algunos de los vertidos por él en su libro Mein Kampf, contribuyeron a suscitarlas. Así, se ha especulado sobre el posible alcoholismo de su padre, sobre que éste murió confinado en un manicomio, o que su madre fue una prostituta y tuvo un abuelo judío. Ninguna de estas hipótesis ha podido probarse y sólo se puede afirmar con absoluta certeza que Adolf Hitler nació el 20 de abril de 1889 en Braunau del Inn, pueblo fronterizo de la Alta Austria, y que fue el tercer hijo de un matrimonio formado por el inspector de aduanas Alois Hitler y su tercera esposa, Klara Pólzl.
Se supone que su abuelo fue Johann-Georg Hiedler, molinero de la Baja Austria que en 1842 se casó con una campesina, Maria Anna Schicklgruber, quien ya tenía un hijo natural de cinco años, Alois, cuyo padre no era otro, al parecer, que el propio Hiedler, aunque no le dio su apellido. Casi cuarenta años más tarde, en 1876, Johann-Nepomuk Hiedler, hermano del anterior, se presentó con Alois ante el párroco de Dóllersheim y le pidió que borrase del registro la palabra «ilegítimo» y lo inscribiera como Alois Hiedler por deseo expreso del padre. Johann-Georg llevaba veinte años enterrado y su madre treinta, pero el cura accedió. Alois, al año siguiente de su legitimación, cambió su apellido Hiedler, de origen checo, por el de Hitler, de grafía similar a su fonética.
Alois Hitler había ingresado a los dieciocho años en el Servicio Imperial de Aduanas y hasta 1895 trabajó como oficial en distintos pueblos de la frontera austrobávara. Había contraído matrimonio con Anna Glass en 1864, mucho mayor que él, que murió sin descendencia en 1883. Un mes después se casaba con Franziska Matzelberger, quien ya le había dado un hijo, Alois, y tres meses después de la boda le dio una hija, Angela, la única con quien Adolf había de mantener relación durante toda su vida, y de cuya hija Geli Raubal llegó a enamorarse. Esta segunda esposa fallecía también poco más tarde de una tuberculosis. En enero de 1885 Alois se casó con Klara Pólzl, en terceras nupcias. En mayo nacía Gustav. Tanto éste como una hija nacida en 1887 murieron en su infancia. En 1889 nacía Adolf y más tarde Paula.
Adolf Hitler tenía seis años cuando su padre se jubiló. La familia dejó entonces Passau, su último destino, se mudó a Hafeld-am-Traun, luego a Lambach y por último compraron una casa en Leonding, aldea en las afueras de Linz. Allí pasaría Hitler su infancia y por ese motivo es considerada la «ciudad natal del Führer» y por lo tanto centro de peregrinación nazi. Su padre murió el 3 de enero de 1903 dejando una pensión a su viuda. Dos años después su madre vendió la casa por diez mil coronas y se establecieron en Linz.
En el verano de 1905 Adolf concluye sus estudios por obligación, pues su mediocre rendimiento en la Realschule le había valido la expulsión sin conseguir título alguno. Cuando su madre murió, en 1907, se trasladó a Viena con el dinero de la herencia. Dibujaba por afición y esperaba convertirse en un pintor académico. Se inscribió para las pruebas de acceso en la Academia de Artes Plásticas, pero fracasó en el examen de ingreso. Al año siguiente reunió la mayor cantidad de sus dibujos y volvió a la academia, pero la institución, tras observarlos, esta vez ni siquiera lo admitió a examen.
Fue entonces, a finales del año 1908, cuando entró en contacto con el antisemitismo mediante las teorías de Liebenfels. En ellas se vislumbra ya el germen de su ideología posterior: Liebenfels llamaba Arioheroiker ('héroes arios') a la raza rubia de los señores y los enfrentaba a los seres inferiores, los Affingen ('simiescos'), para concluir que la necesidad de diezmar a estos últimos era biológicamente justificada, pues acabaría con el engendro del mestizaje.
Durante todo el año siguiente Hitler consumió cantidades de esos panfletos racistas. Ya entonces vivía miserablemente, había agotado su herencia y no trabajaba; se alojaba en una residencia para hombres indigentes y pasaba hambre en sus vagabundeos por Viena. Además, no se presentó a los reiterados llamamientos para cumplir el servicio militar y, a los veinticuatro años -edad a la que cesaba la obligación de ingresar a filas-, cruzó la frontera alemana, instalándose en Munich.
El germen:Las autoridades austríacas averiguaron su paradero y le obligaron a comparecer en su consulado en Munich y luego ante la comisión de reclutamiento de Salzburgo. Allí, dado su débil estado físico, fue declarado no apto e inútil para la milicia. El 16 de agosto de 1914 se presentó como voluntario al ejército alemán: la Primera Guerra Mundial había comenzado. Herido y gaseado en el frente, fue condecorado con sendas cruces de hierro al mérito militar de segunda y de primera clase, honor este último muy raro para un sargento, como él era.
Según testimonios, fue un soldado valiente y se ganó pronto la simpatía de sus superiores gracias a su marcado antisemitismo. Fue nombrado oficial de propaganda del Reichswehr, el ejército regular, y se dedicó a predicar el ideal nacionalista y la lucha contra los bolcheviques entre sus camaradas, dando numerosas conferencias. El 12 de septiembre de 1919 fue comisionado a asistir a una asamblea del incipiente Partido Obrero Alemán (DAP) con el objeto de recabar información sobre dicha asociación. Hitler intercambió impresiones con el presidente del DAP, Anton Drexler, y todo habría terminado allí, quizá, si no hubiese recibido poco después una tarjeta postal en que la dirección del partido (entonces no contaba con más de cincuenta afiliados) le comunicaba su ingreso en el mismo.
En marzo del año siguiente abandonó la milicia para dedicarse por entero a su actividad política; fue entonces cuando el partido añadió a su denominación Nacionalsocialista, convirtiéndose en el Nationalsozialistische Deutsche Arbei-terpartei (de cuya abreviatura surgiría la palabra nazi), y Hitler se convirtió en su jefe de propaganda. Como tal consiguió reclutar a personajes destacados de la sociedad muniquesa, esencialmente nacionalistas y, en menor medida, a trabajadores, cuyo número fue disminuyendo a medida que el NSDAP se engrandecía, y él se hacía con la presidencia, tras eliminar a Drexler.
En noviembre de 1923, siguiendo el ejemplo de Mussolini en Italia, intentó un golpe de estado, conocido como el putsch de 1923. Los dos cabecillas de la intentona, Hitler y Ludendorff, fueron detenidos y juzgados; su fracaso le valió una condena de cinco años de prisión, de los que sólo cumplió nueve meses debido a la presión de sus camaradas. De esa estancia en la prisión de Landsberg surgió la primera redacción de Mein Kampf, dictada a Rudolf Hess.
La crisis económica de 1929 permitió al partido nazi un desarrollo más que considerable. En 1932 se presentó a las elecciones presidenciales, y si bien fue derrotado, obtuvo trece millones y medio de votos. En enero de 1933 ocupó la cancillería con el conservador Von Papen. Hitler disolvió el parlamento, inició una campaña financiada por los magnates del Ruhr (Von Thyssen, Otto Wolff, Voegeler) marcada por la violencia de las Schutz Staffel, las SS, la policía militarizada del partido nazi, y el incendio del Reichstag de Berlín, el 27 de febrero, hecho que utilizó en su favor atribuyendo su autoría a la subversión comunista y que le dio pie para instituir el estado de excepción.
Fueron los pasos necesarios para acabar con sus oponentes. Primero promulgó una ley destinada vagamente a restablecer «el funcionamiento de carrera», pero que sirvió en realidad para depurar a los judíos y marxistas de los servicios del Estado, y en general de todo aquel que ocupase un puesto codiciado por los nuevos jefes nazis. Tras su primer encuentro con Mussolini, el 14 de junio de 1934 en Venecia, Hitler y la jefatura del nacionalsocialismo (Goebbels, Göring, Heydrich y Heinrich Himmler) se deshicieron de su otrora apreciado Ernst Röhm y otros opositores al régimen: Gregor Strasser, Schleicher, Kahr, a la cabeza de un centenar, todos ejecutados a quemarropa en la que fuera llamada «Noche de los cuchillos largos» (30 de junio de 1934). Von Papen se libró de la quema gracias a la protección del mariscal Von Hindenburg, todavía presidente del Reich; pero por las dudas se aprestó a dimitir de su cargo de vicecanciller, se fue a Viena como embajador y más tarde siguió sirviendo a Hitler en Ankara.
El 2 de agosto de 1934 murió el anciano Paul von Hindenburg, presidente del Reich, y Hitler, gracias a una ley promulgada en el mismo instante por él, se convirtió en jefe supremo del Estado, unificó ambos ministerios (Estado y cancillería) y el ejército juró fidelidad al «Führer y canciller Adolf Hitler». En ese momento las SS contaban con más de cien mil hombres dirigidos por un ex agricultor fanático que, según algunos, superó en temeridad al propio Führer: Himmler.
El III Reich:Bajo la finta del culto al deber y la jerga prusiana, el nuevo Estado reflejaba los rasgos de su creador: eficaz, pero desordenado, enérgico y centralizado. Hitler fue fiel a sus costumbres vienesas: se levantaba a las doce, y amparado por un gran número de secretarios privados con rango ministerial que filtraban a sus visitantes, recibía sólo a quien le apetecía y sólo por un par de minutos. Su vitalidad aparecía durante la noche, cuando su terror a la soledad le conducía a mantener extensos monólogos hasta la madrugada.
No existían reuniones de gobierno. Las leyes se promulgaban mediante sus escuetas órdenes y más tarde sólo bastaría con una observación caprichosa. Sus incondicionales anotaban todas sus ocurrencias espontáneas y las transmitían a la nación como órdenes del Führer. Existe una anécdota a este respecto que, fundada o no, resulta sin duda ilustrativa: Hitler dice a sus acompañantes, frente a la iglesia de San Mateo de Munich, que la próxima vez no quiere ver esa pila de piedras. Él se refería a un montón de adoquines que estaban apilados cerca de la entrada, pero su observación se interpreta como una alusión a la iglesia y ésta es demolida sin más al día siguiente.
Así funcionaban los mecanismos de gobierno de una nación de setenta millones de habitantes, y a pesar de todo, funcionaban; gracias a su intuición, a su olfato, a su elección sistemática de soluciones viables. Su política social surtía un efecto extraordinario sobre las masas. Ordenaba obras que, según él, contraponían al «socialismo teórico» el «socialismo de los hechos»: préstamos «al matrimonio» que impulsaban la creación de nuevas familias; protección y descanso a las madres; envío masivo de niños (el primer año 370.000) a colonias de vacaciones; casas-cuna, guarderías; obras con denominaciones tan extrañas como «de socorro invernal», «del hogar», «fortaleza mediante la alegría» y campañas con títulos como «buena iluminación», «zonas verdes en la empresa», «educación popular», «departamento del ocio», o «belleza del trabajo», todas ellas pensadas con una estratégica visión de futuro y para un pueblo que salía de la miseria.
Entre tanto, Himmler recluía a medio millón de personas en los veinte campos de concentración y los ciento sesenta campos de trabajo, y eso sin incluir a los millones de judíos, polacos, prisioneros de guerra soviéticos, sospechosos de semitismo y subversivos que pasaron por los campos y perecieron en las cámaras de gas o fueron aniquilados por el trabajo. Primero de forma clandestina, luego más abierta, el exterminio respondía a los objetivos expuestos en Mein Kampf. Y también su política exterior; como Mussolini, Hitler ayudó a Franco en su lucha contra la república. Luego camufló, con el nombre de «lucha contra el bolchevismo», la alianza con los dictadores. Al adherirse Japón, pudo amenazar la retaguardia de la Unión Soviética, que, con Francia, eran sus mayores amenazas.
A fines de 1937 decidió reunir todos los países de lengua alemana antes de que las potencias occidentales acabasen de rearmarse. Ante la alarma del ala más conservadora del ejército, hostil a las SS, se deshizo de Blomberg, Von Neurath y destituyó al comandante en jefe de la Wehrmacht, Von Fritsch, acusándolo de homosexual, y al jefe del estado mayor Beck, asumiendo él mismo el mando.
Seguro de la adhesión del Duce, en marzo de 1938 se apoderó de Austria. En septiembre, con el miedo a la guerra a su favor y el anticomunismo occidental, obtuvo la firma del Acuerdo de Munich, con lo cual ganó una cuarta parte de Checoslovaquia. El 15 de marzo de 1939, ya organizada la secesión eslovaca, puso bajo su protección a Bohemia-Moravia y ocupó Memel. A partir de abril reclamó los distritos alemanes de Polonia, reforzó su alianza con Italia mediante el Pacto de Acero del 22 de mayo y firmó el Pacto de Neutralidad germano-soviética. El 1 de septiembre invadió Polonia, desencadenando la Segunda Guerra Mundial.
Adiós a Berlín:La dominación de Hitler se extendió pronto por toda Europa. El 22 de junio de 1941 atacó la Unión Soviética y el fracaso frente a Moscú lo condujo a tomar él mismo el mando del ejército de tierra. Aún a fines de 1942 su empresa era exitosa. Ese año ya se había anunciado, aunque veladamente, la «solución final a la cuestión judía», y se sucedían los asesinatos masivos de judíos en toda Europa. En Polonia se acaban de construir nuevos campos: Auschwitz-Birkenau, Chelmno, Majdanek, Treblinka, Sobibor, Belzec. Incluidos los judíos rusos, los cálculos menos pesimistas estiman las víctimas en más de cuatro millones.
El 10 de septiembre se había conseguido la expansión máxima de los alemanes en la Unión Soviética. La guerra se vio estancada y el adversario obligó a Alemania a defenderse. En noviembre las fuerzas aliadas desembarcaban en Marruecos y Argelia, y en enero de 1943 la Conferencia Angloamericana de Casablanca exigía la capitulación incondicional. Un mes después, el ejército alemán debía rendirse en Stalingrado. Goebbels declaró entonces la «guerra total».
Durante los meses siguientes, sin embargo, el poder alemán fue decayendo abrumado por diferentes acontecimientos. En abril y mayo la resistencia se rebeló en el gueto de Varsovia y el Afrika-Korps italo-germano capituló en Túnez. En julio los aliados entraron en la fase de bombardeos masivos sobre Hamburgo y destruyeron gran parte de la ciudad; el día 10 los ingleses y norteamericanos desembarcaron en Sicilia y el 25 cayó Mussolini. Italia declaró entonces la guerra a Alemania. El 1 de diciembre Roosevelt, Churchill y Stalin, reunidos en la Conferencia de Teherán, plantearon la conveniencia de desmembrar Alemania. En junio de 1944 los aliados desembarcaron en Normandía.
Hitler, acosado, sufrió además un atentado planeado por un grupo de oficiales cuando se encontraba en su cuartel general de Rastenburg (Prusia Oriental) y resultó con heridas leves. En venganza, hizo ajusticiar por lo menos a doscientos resistentes de la élite político-militar, y Kluge y Rommel se suicidaron. El 25 de septiembre hizo un llamamiento a las fuerzas populares como último intento de resguardar «el imperio». Desgastado por las derrotas, ya era sólo un enfermo mental. No obstante, creía todavía en el triunfo mediante las armas secretas en preparación y aun supervisó la última ofensiva alemana en las Ardenas. Luego regresó al búnker de la cancillería.
En abril de 1945 Adolf Hitler, totalmente aislado, salvo una ya reducida corte de aduladores y su amante Eva Braun y Goebbels, contempló cómo sus otrora fieles servidores intentaban abandonarlo: Göring, que trataba de acelerar el inevitable final; Himmler, que incluso intentó contactar con el enemigo... Fiel a sí mismo, como expresó en 1939, jamás pronunciaría la palabra «capitulación». El día 13 brindó con Göring por la muerte de su despreciado Roosevelt. El 20 volvió a brindar con sus pocos adeptos por su quincuagésimo sexto aniversario. Las tropas rusas, mientras tanto, proseguían su inexorable avance hacia Berlín.
En la madrugada del 29 de abril ordenó que se presentase ante él un funcionario del registro civil y contrajo enlace con Eva Braun, su «fiel alumna» que había conocido cuando era empleada de la tienda de Hoffmann, su fotógrafo, en 1932, pocos meses después de que su primer amor, Geli Raubal, la hija de su hermanastro, se suicidara en el domicilio particular de Hitler en Munich. Hitler y Eva Braun ya tenían previsto quitarse la vida cuando decidieron su unión. El Führer acababa de recibir hacía unas horas la noticia de la ejecución de Benito Mussolini frente al lago Como. Luego había ordenado que envenenasen a Blondi, su pastor alemán. Al acabar la ceremonia dictó testamento político nombrando al almirante Dönitz como su sucesor. Al día siguiente, hacia las tres de la tarde se oyeron dos disparos: Hitler y Eva Braun habían muerto.
Mientras los dos cadáveres eran consumidos por las llamas en el jardín del búnker, Bormann comunicó por radio a Dönitz que Hitler lo había designado su sucesor, pero ocultó la muerte del Führer aún veinticuatro horas más. En ese lapso, él y Goebbels intentaron una nueva negociación con los soviéticos; pero fue un esfuerzo inútil. Entonces telegrafiaron otra vez a Dönitz comunicándole la muerte. La noticia se dio por la radio el 1 de mayo con fondo de Wagner y Bruckner, dando a entender que el Führer había sido un héroe que había caído luchando hasta el fin contra el bolchevismo. Esa noche se llevó a cabo una huida masiva y fueron muchos los que lograron fugarse de Berlín. Goebbels prefirió envenenar a sus hijos, luego mató a su mujer de un balazo y se suicidó de un tiro. El 7 de mayo de 1945 se firmó la capitulación en Reims y el día 9 se repitió la firma en Berlín. Ese mismo día se suspendieron todas las hostilidades en los frentes europeos. El III Reich había sobrevivido a su creador exactamente siete días.


Cleopatra.


(VII) Última reina de Egipto, perteneciente a la dinastía de los Lágidas o Ptolomeos (Alejandría, 69 - 30 a. C.). Hija de Ptolomeo XII, fue casada con su propio hermano Ptolomeo XIII, con quien heredó el Trono en el año 51 a. C. Pronto estallaron los conflictos entre los dos hermanos y esposos, que llevaron al destronamiento de Cleopatra.
Sin embargo, su suerte cambió al llegar hasta Egipto las luchas civiles de Roma: persiguiendo a su enemigo Pompeyo, Julio César fue a Egipto y tomó partido por Cleopatra en el conflicto con su hermano. Durante la llamada «Guerra Alejandrina» (48-47 a. C.) murieron tanto Pompeyo como Ptolomeo XIII y tuvo lugar el incendio de la legendaria Biblioteca de Alejandría, que se perdió para siempre.
Cleopatra fue repuesta en el Trono por César, que se había convertido en su amante (46 a. C.); y contrajo matrimonio de nuevo con su otro hermano, Ptolomeo XIV, a quien manejó a su antojo. Cleopatra trató de utilizar su influencia sobre César para restablecer la hegemonía de Egipto en el Mediterráneo oriental como aliada de Roma; y el nacimiento de un hijo de ambos -Ptolomeo XV o Cesarión- parecía reforzar esa posibilidad.
Tras el asesinato de César en el 44 a. C., Cleopatra intentó repetir la maniobra seduciendo a su inmediato sucesor, el cónsul Marco Antonio, que por aquel entonces luchaba con Augusto por el poder (36 a. C.). Cleopatra y Antonio impusieron su fuerza en Oriente creando un nuevo reino helenístico capaz de conquistar Armenia en el 34.
Entonces estalló la «Guerra Ptolemaica» (32-30 a. C.), por la que Augusto llevó hasta Egipto su lucha contra Antonio. El enfrentamiento definitivo tuvo lugar en la batalla naval de Actium (31), en la que la flota de Antonio fue derrotada fácilmente al abandonarle los egipcios. Marco Antonio consiguió huir y refugiarse con Cleopatra en Alejandría; cuando las tropas de Augusto tomaron la ciudad, Antonio se suicidó.
Cleopatra intentaría aún, por tercera vez, seducir al guerrero romano -en esta ocasión Octavio Augusto- para salvar la vida y el Trono; pero Augusto se mostró insensible a sus encantos y decidió llevarla a Roma como botín de guerra. Ante tal perspectiva, Cleopatra se suicidó por el procedimiento ritual egipcio de hacerse morder por un áspid. Augusto aprovechó la circunstancia para asesinar también a su hijo Cesarión, extinguiendo así la dinastía ptolemaica y anexionando Egipto al Imperio Romano.


Ernesto Che Guevara.


 Revolucionario iberoamericano(Rosario, Argentina, 1928 - Higueras, Bolivia, 1967). Ernesto Che Guevara nació en una familia acomodada de Argentina, en donde estudió Medicina. Su militancia izquierdista le llevó a participar en la oposición contra Perón; desde 1953 viajó por Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala, descubriendo la miseria dominante entre las masas de Iberoamérica y la omnipresencia del imperialismo norteamericano en la región, y participando en múltiples movimientos contestatarios, experiencias que le inclinaron definitivamente a la ideología marxista.
En 1955 Ernesto Che Guevara conoció en México a Fidel Castro y a su hermano Raúl, que preparaban una expedición revolucionaria a Cuba. Guevara trabó amistad con los Castro, se unió al grupo como médico y desembarcó con ellos en Cuba en 1956. Instalada la guerrilla en Sierra Maestra, Guevara se convirtió en lugarteniente de Castro y mandó una de las dos columnas que salieron de las montañas orientales hacia el Oeste para conquistar la isla. Participó en la decisiva batalla por la toma de Santa Clara (1958) y finalmente entró en La Habana en 1959, poniendo fin a la dictadura de Batista.El nuevo régimen revolucionario concedió a Guevara la nacionalidad cubana y le nombró jefe de la Milicia y director del Instituto de Reforma Agraria (1959), luego presidente del Banco Nacional y ministro de Economía (1960) y, finalmente, ministro de Industria (1961). Buscando un camino para la independencia real de Cuba, se esforzó por la industrialización del país, ligándolo a la ayuda de la Unión Soviética, una vez fracasado el intento de invasión de la isla por Estados Unidos y clarificado el carácter socialista de la revolución cubana (1961). En aquellos años, Guevara representó a Cuba en varios foros internacionales, en los que denunció frontalmente el imperialismo norteamericano.
Su inquietud de revolucionario profesional, sin embargo, le hizo abandonar Cuba en secreto en 1965 y marchar al Congo, donde luchó en apoyo del movimiento revolucionario en marcha, convencido de que sólo la acción insurreccional armada era eficaz contra el imperialismo. Relevado ya de sus cargos en el Estado cubano, el Che Guevara volvió a Iberoamérica en 1966 para lanzar una revolución que esperaba fuera de ámbito continental: valorando la posición estratégica de Bolivia, eligió aquel país como centro de operaciones para instalar una guerrilla que pudiera irradiar su influencia hacia Argentina, Chile, Perú, Brasil y Paraguay.
Al frente de un pequeño grupo intentó poner en práctica su teoría, según la cual no era necesario esperar a que las condiciones sociales produjeran una insurrección popular, sino que podía ser la propia acción armada la que creara las condiciones para que se desencadenara un movimiento revolucionario (Guerra de guerrillas, 1960; Recuerdos de la guerra revolucionaria, 1963).
Sin embargo, su acción no prendió en las masas bolivianas; por el contrario, aislado en una región selvática en donde padeció la agudización de su dolencia asmática, fue delatado por campesinos locales y cayó en una emboscada del ejército boliviano en la región de Valle Grande, donde fue herido y apresado.
Dado que el Che se había convertido en un símbolo para los jóvenes de todo el mundo, los militares bolivianos, aconsejados por la CIA, quisieron destruir el mito revolucionario, asesinándole para después exponer su cadáver, fotografiarse con él y enterrarlo en secreto. Se salvó, sin embargo, su Diario de campaña, publicado en 1967.
En 1997 los restos del Che Guevara fueron localizados, exhumados y trasladados a Cuba, donde fueron enterrados con todos los honores por el régimen de Fidel Castro.

El cuento de los Tres Monos Sabios de Nikkô

Los famosos Tres monos sabios japoneses se encuentran en el Templo Tôshôgû de Nikkô. El Tôshôgû, es el mausoleo de Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato de Tokugawa. El templo está decorado por varios edificios decorados y en uno de ellos se encuentra la escultura de madera de los Tres monos de Nikkô, conocidos de derecha a izquierda: Mizaru el que no ve, Iwazaru el que no habla y Kikazaru el que no escucha. En el mundo hay muchas esculturas de los monos sabios, en algunos países son tres y en otros cuatro y las explicaciones son diferentes. Ahora no pienso contar la historia de todas las esculturas de monos del mundo ni tampoco pienso explicar la historia del origen de los grabados japoneses. La mayoría de los que visitan el Tôshôgû de Nikkô, se fijan solo en la escultura de los tres monos sin saber ni conocer la historia de esas figuras de madera. Dentro del círculo blanco de la foto de abajo se encuentran los tres monos, y podrán ver que hay más esculturas. Hoy me gustaría compartir con todos vosotros o ustedes, la historia de esos 8 grabados de madera llamados "Los Tres Monos del Templo Tôshôgû, que cuentan la historia del ciclo de la vida de los seres humanos. 





















La madre con su hijo, mirando lejos queriendo saber el futuro de su retoño:
Cuando son muy pequeños, no es necesario que miren, digan o escuchen cosas malas, porque todavía no pueden decidir ni diferenciar lo bueno de lo malo; con el tiempo aprenderán a ser prudentes: 
El hijo pensando en independizarse: 
Jóvenes pensando en el futuro ( la nube azul de la derecha significa el futuro): 
Tratando de animar a uno de los amigos que está pasando un mal momento:
¿Qué es el amor?...:
Casados, y tratando de superar los problemas (olas azules) de la vida: 
Imagen de una futura madre, la llegada de una nueva generación: 
Y la historia se repite volviendo al grabado de la madre con el hijo.

lunes, 27 de febrero de 2012

Fenómenos Extraños

Como yo lo recuerdo, hace ya unos tres años, cuando todavía vivía con mis padres. Una de tantas noches en las que me quedaba sola, comenzaron una gran variedad de fenómenos extraños. El primero y no menos importante sucedió cerca de la media noche. Yo me encontraba en mi habitación viendo la televisión. Estaban emitiendo un programa aburridísimo y dije en alto ¡que rollazo, voy a cambiar a boing a ver que hay!. Justo antes de que cogiese el mando a distancia la televisión se cambió sola al canal que yo había nombrado en alto. Como es lógico los pelos se me pusieron de punta, y me levante para acercarme a la televisión y mirar si estaba estropeada y ver que el suceso fuese simple coincidencia. Pero en ese momento me sentí observada, giré la cabeza bruscamente para miras hacia detrás, y de repente se encendió la luz del pasillo. Con toda mi valentía, aguantando toda aquella tensión fui a apagar la luz y antes de llegar a hacerlo me asomé a la cocina que estaba a oscuras para ver si estaba alguien ahí escondido, y vi como los vasos que estaban encima de la encimera caían uno a uno al suelo. Me quedé asustadísima. Me puse los zapatos tan rápido como pude, cogí a mi perro y antes de salir de casa miré hacia el fondo del pasillo y había como una especie de espectro o fantasma y salí corriendo para fuera.

jueves, 16 de febrero de 2012

Hell Mery

Esta historia que os cuento es muy breve pero inquietante parecida a muchas que fijo que conoceis como la de "9 veces Verónica" o "Bloddy Mary". Empiezo. ¿Alguna vez quisiste saber cómo es el demonio? ¿Te gustaría descubrirlo? Pues solo tienes que ponerte delante de un espejo y decir 5 veces "Hell Mery" con los ojos cerrados, y cuando los abras...el espejo se ensangrentará y la habitación o baño en el que estés se iluminará de un color rojo intenso. Entonces se te aparecerá ¡el diablo!. Te preguntará por qué le invocaste y tu le contestaras ese por qué...pero...siempre te pedirá algo a cambio, de forma que si no le das lo que te pida se llevará tu alma y quedarás maldito y encerrado tras todos los espejos y no tendrás escapatoria. O también le puedes vender tu alma por lo que más desees...pero tienes que recordar que nunca habrá marcha atrás y te quedarás condenado sin alma. Tú mismo...¿Serás capaz de caer en la tentación?

jueves, 9 de febrero de 2012

LA OÜIJA

La Ouija es un tablero dotado de letras y números con el que supuestamente se puede entablar contacto con los difuntos. En los países latino americanos también es conocido como el "juego de la copa". No hay distinción alguna entre ambos conceptos, sólo difieren entre sí por el nombre y por el objeto movible que indica las letras, números y respuestas "si" y "no", ya que en el caso del  "juego de la copa" se trata precisamente de una copa.
Historia de la Ouija:
La ouija tiene un origen impreciso situado en la moda espiritista que inundaba Occidente hacia finales del siglo XIX,  y que dio lugar a una patente registrada el 28 de mayo de 1890 declarando a Elijah J. Bond como su inventor, William H. A. Maupin y Charles W. Kennard como titulares. No está claro si Bond o los titulares inventaron realmente algo o simplemente patentaron una de las muchas "planchettes" o "tablas parlantes" para comunicarse con los espíritus que circulaban por Europa y América. En todo caso, Kennard crearía la empresa para la fabricación del tablero y comenzaría a vender los primeros ejemplares en 1890. Kennard inventó asimismo el nombre "ouija", afirmando que era una palabra egipcia que significa "buena suerte" - lo cual no es cierto. Posteriormente la petente fue vendida a William Fuld, antiguo empleado de Kennard, cuya compañía comercializó el juguete hasta que Parker Brothers adquirió los derechos en 1966. Fue Fuld quién afirmó que la palabra "ouija" era una mezcla de los vocablos oui y ja, que significan si en francés y alemán respectivamente. Lo que se ha demostrado completamente falso ha sido que su origen se remonte a la época egipcia, siendo ésto último un fenómeno del márketing para poder vender el tablero Ouija. Actualmente, otras empresas comercializan este juguete con diferentes nombres.
Objetivo de la Ouija:
Según sus partidiarios, la Ouija tiene como objetivo el contacto de las personas que participan en el juego con supuestos espíritus o "almas en pena" y, aunque de forma menos frecuente, con extraterrestres o demonios.
Críticas:
Durante más de siglo y medio de vida de la Ouija se han realizado varios experimentos que, según algunos escépticos, psicólogos y científicos que han investigado sobre esta práctica, ponen de manifiesto que la Ouija no permite establecer contacto con los supuestos seres paranormales. Una prueba es la necesidad de que las personas estén en contacto con el vaso, si éste es tocado, se mueve. Esto da pie a la teoría de la acción ideomotriz, es decir, el movimiento del vaso o pieza que sirva de marcador sería movida involuntariamente por pequeñas presiones de los dedos. En otro experimento realizado por Larry Bayou, en el cual los participantes no veían las letras que señalaban, no se formó una palabra coherente en el tiempo que duró la prueba. Esto podría demostrar que los participantes son realmente quienes crean las palabras de forma inconsciente, y por tanto necesitan ver el tablero.
Curiosidades:
- El fotógrafo neoyorquino Weegee debe su nombre a una interpretación fonética de la palabra "ouija", debido a su capacidad para llegar a las escenas de los crímenes, antes que la policía.
-La Ouija posiblemente  fue comercializada por primera vez de forma masiva durante la Primera Guerra Mundial, y se volvió a disparar su venta y popularidad durante la Segunda Guerra mundial, la Guerra de Corea y la Guerra del Golfo. Esto puede interpretarse como un intento de los familiares de los afectados por la guerra por contactar con sus difuntos.

El Cementerio

Nunca había creído en los espíritus hasta que, hace un par de meses, fui por la noche con mis amigos al cementerio. Al llegar, nos pusimos a jugar al escondite y me tocó pagarla a mí. Cuando acabé de contar escuché un ruído en la zona de los nichos más viejos y fui hacia allí esperando pillar a alguien. Pero no fue así. Al principio no veía nada, aunque poco a poco me fui acostumbrando a la oscuridad, y entonces le vi. Era un niño pequeño que aparentaba unos 5 añitos y parecía estar muy triste. Yo me quede muy sorprendida. ¿Qué hacía ese crío allí? Antes de que pudiera decir algo, el niño se desvanecio en el aire. No me había asustado más en toda mi vida. Casi nadie me creyó, pero yo estoy convencida de que aquello fue real. Lo peor fue, que pocos días después, buscando información, leí que veinticinco años antes, y esa misma noche, un niño había muerto en el cementerio en extrañas circunstancias.

lunes, 6 de febrero de 2012

El Loco

Los padres de Rebeca y Lucía van a una cena de negocios y las dos tienen que quedarse solas en su casa. Están aburridas, no hay nada en la tele y deciden poner la radio: "Interrumpimos la emisión para ofrecerles un boletín informativo de última hora: Un psicópata se ha escapado de manicomio. Es muy peligroso, así que les recomendamos que tomen precauciones". Rebeca y Lucía, ya cansadas, se van a dormir, pero se olvidan de algo muy importante: cerrar muy bien las ventanas. Se van a la cama sin ninguna preocupación, puesto que no le hicieron mucho caso a las noticias. Por la noche las despertó un suave golpeo, pero no le dieron mucha importancia. Se pusieron a leer y el ruido se hacía cada vez más fuerte. De repente, Lucía escuchó un fuerte grito en la habitación de Rebeca y el ruido desapareció a lo lejos. Lucía se acercó a ver que pasaba y se encontró a su hermana mayor degollada debajo de la cama con una nota que decía: "Si se hubiese subido al armario no le habría pasado nada". Desde entonces se dice, o por lo menos eso he oído, que el loco sigue suelto buscando la siguiente víctima.

4 puentes

Laura tenía dos abuelos a los que adoraba, pero ahora están muertos. Y sobre ellos es la historia que os voy a contar. Un día el abuelo falleció y la abuela quedó como un alma en pena vagando por la casa que habían compartido tantos años en amor y armonía. Aún tenía familia por supuesto, pero no era lo mismo. La abuela tenía mucha confianza en Laura, tanta que terminó confesándole algo que le ocurría: soñaba con su marido muerto. "Hay cuatro puentes, y al final de los puentes está él, alargando la mano para que vaya con él". Pasaron los días y los meses, y una noche fue Laura la que tuvo un sueño extraño: Era pequeña y entraba a un ascensor con su abuela. Iban cogidas de la mano y el elevador ascendía pisos y pisos. Una especie de viaje sin retorno puesto que el ascensor no era familiar para Laura. No sabía cuántos pisos habían ascendido cuando, de pronto, el ascensor se paró y se abrieron las puertas. La abuela soltó la mano de Laura y salió. Ella trató de avanzar pero su abuela le dijo: "No, tú no vienes conmigo". La abuela le sonrió en su sueño y aquí terminó todo. Cuando Laura se despertó por la mañana su abuela había fallecido la misma noche. En el sueño se había despedido de ella. Y os preguntareis, ¿qué tienen que ver los cuatro puentes en esta historia? Cada puente es un mes. La abuela falleció cuatro meses después que su marido, o sea, cuatro puentes después...y recordad que ya os lo decía ella en su sueño: al final de los cuatro puentes, su fallecido marido le tendía la mano. Tengo que avisar que Laura tuvo después y durante años la desagradable experiencia de "ver" a su abuela mirándola desde coches de desconocidos, como si la estuviera observando, y siempre, siempre, echaba a correr llorando hasta llegar a casa.

Los niños de Llifurt

En 1864 una familia comenzó a tener lo que se pensó que eran manifestaciones demoníacas. Hoy hubiera sido puesto en duda por científicos y seguido con interés por la iglesia pero en aquella época, que tuvo una duración de cinco largos años, la vida era muy distinta a la actualidad. Tal era el ambiente que en 1867 se autorizó que se realizara un contundente exorcismo con las siguientes complicaciones. A los niños "poseídos" se les llamó los endemoniados de Llifurt (Alsacia). Los dos niños protagonistas de esta historia eran hijos de los Burner, que tenían otros tres hijos. Los supuestos poseídos se llamaban Teobaldo y José, y apenas tenían 9 y 8 años respectivamente en 1864. Teobaldo dijo ver al menos treinta veces a un espíritu al que consideraba su maestro, pero no era un ser físicamente humano, sino una imagen con patas de gato, pezuñas de caballo, pico de pato y cuerpo de plumas. Al parecer el fantasma sobrevolaba al niño amenazándole con estrangularle, y el niño, tratando de defenderse, luchaba contra él ante los ojos atónitos de los espectadores que solo le veían a él. Lo que hizo creer a los demás que la visión era real aunque ellos no pudieran verla, es que el niño capturaba plumas del cuerpo de su visitante que luego los espectadores veían, tocaban, olían (echaban una peste fétida) e incluso trataban de quemar sin éxito. Las similitudes con otros exorcismos al menos calificados como tal fueron las siguientes: una voz hablaba desde ellos sin necesidad de que movieran su pequeña boca, una voz adulta, masculina, que soltaba improperios contra lo más sagrado (respetanto únicamente a la Virgen), y se reía del efecto que sus poderes hacían sobre el personal, como inundar la habitación de un calor sofocante que era insoportable incluso en el más crudo invierno. También producía en los cuerpecitos de los niños bultos terribles, con movimientos horrorosos haciendo de sus estómagos una visión traumática. Cuentan que se hinchaban hasta el límite y vomitaban espuma, musgo y plumas, cubriendo la habitación del olor fétido de las plumas sucias. A veces unía las piernas de los chiquillos como si tuvieran cemento y nadie tenía la fuerza suficiente como para separarlas. Tenían una rapidez nunca vista, y eran capaces de girarse en cuestión de segundos como si estuvieran accionados por un motor a propulsión, de forma que sus giros asustaban y sorprendían a la gente, y también demostraban momentos de rabia y enfado golpeando a destajo todo lo que había ante ellos, sin notar cansancio aunque se pasaran horas haciéndolo. Los niños hablaban y entendían todo tipo de lenguas, latín, inglés, francés, dialectos españoles...Además mostraban conocimiento de lo que pensaban los demás o descubrían dónde había objetos ocultos, o incluso se permitían el lujo de avisar de la muerte de alguien del pueblo con el consiguiente estupor de los familiares. También les hacían partícipes de acontecimientos pasados que todos desconocían. Para enojar a los espectadores solían descubrir sus más oscuros secretos poniéndolos en evidencia. Los cuerpos poseídos reaccionaban ante el agua bendita con furor, y cuando la monja que les alimentaba dejaba caer una gota de agua bendita en sus platos desde otra habitación para no ser vista, los niños miraban el plato y se negaban a comer. Además sus cuerpos, yacidos o sentados, se elevaban por manos invisibles.

sábado, 28 de enero de 2012

La Figura Negra

¡Me encanta el verano!Siempre voy al pueblo de mi padre y me junto con otros chavales que tampoco viven allí pero que vuelven todos los años. Pasamos los días en la piscina y las noches bebiendo y riendo. Solemos estar bebiendo y fumando todos los amigos en un claro que hay en un pinar cerca del pueblo. Mi padre me dice que  no entremos allí...que no es un sitio adecuado para estar de noche...pero chulísimo, se está muy agusto, y además nunca hay nadie. No entendía porque me daba esa advertencia hasta que una noche sucedió algo que nunca podré olvidar. Estábamos allí de risas y hablando de nuestras cosas hasta que en un momento de la noche una amiga, entre los pinos, había alguien o algo...estaba quieto mirándola muy fijamente...Todos comenzamos a reir bromeando y le dijimos que dejara de beber. Ella no salía de su temor...ya mo veía la figura pero estaba segura que no se la había imaginado. Varios nos ofrecimos a ir hasta el sitio para que se convenciera de que no había nada ni nadie. Tras la comprobación a Érica se le pasó el susto. Todos seguimos riendo y charlando cuando esta vez fui yo el que se sentía observado por alguien. Ese hombre...pálido mirándome fijamente...¡Era verdad!. Me entró tal desesperación que comencé a gritar. Érica lo volvió a ver y también gritaba. Nadie entendía nada pero nos pedían que parasemos...la broma se estaba haciéndo pesada. Nosotros insistíamos: "no es una broma. ¿Acáso no le veis?" Nadie le veía...había vuelto a desvanecerse. Algunos fueron a  mirar otra vez y...¡nada! Seguíamos allí pero yo ya no estaba nada agusto...de repente Fran gritó un fuerte "Dios, ¿Qué es eso?" de una forma agónica, se levantó y empezó a correr hacía el pueblo...todos le imitamos. No tuve tiempo de girarme y mirar, pero sé lo que vio. Esa figura negra de mirada pálida penetrándote...Nunca más volvimos allí...nadie de nosotros se ha atrevido nunca a comentarlo...pero estoy seguro que no somos los únicos que lo hemos visto. Ya sé porque mi padre me decía que no entraramos allí...y porque nunca me decía la razón...Él, al igual que yo, no quiere nombrarlo nunca más.