jueves, 9 de febrero de 2012

El Cementerio

Nunca había creído en los espíritus hasta que, hace un par de meses, fui por la noche con mis amigos al cementerio. Al llegar, nos pusimos a jugar al escondite y me tocó pagarla a mí. Cuando acabé de contar escuché un ruído en la zona de los nichos más viejos y fui hacia allí esperando pillar a alguien. Pero no fue así. Al principio no veía nada, aunque poco a poco me fui acostumbrando a la oscuridad, y entonces le vi. Era un niño pequeño que aparentaba unos 5 añitos y parecía estar muy triste. Yo me quede muy sorprendida. ¿Qué hacía ese crío allí? Antes de que pudiera decir algo, el niño se desvanecio en el aire. No me había asustado más en toda mi vida. Casi nadie me creyó, pero yo estoy convencida de que aquello fue real. Lo peor fue, que pocos días después, buscando información, leí que veinticinco años antes, y esa misma noche, un niño había muerto en el cementerio en extrañas circunstancias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario